• Este domingo pesó más la historia que la rebeldía de la escuadra naranja, y es que la nueva fuerza del fútbol europeo parece menguar cuando enfrente comparece el gigante estadounidense.
Crédito fotografía: 
Efe
El primer tanto del partido llegó de penal, al transformar Megan Rapinoe (61) una falta dentro del área de Stefanie Van der Gragt a Alex Morgan.

El fútbol femenino tiene unas claras dominadoras: Estados Unidos. Las estadounidenses llegaron como las favoritas y no defraudaron, fase a fase demostraron por qué están un nivel encima del resto. En medio de críticas por la desigualdad frente al fútbol masculino, controversias de palabras con Donald Trump y polémicas celebraciones, Estados Unidos arrasó en el Mundial y derrotó a Holanda 2-0 en la final.

Se trata de la cuarta vez en que las Stars logran imponerse en un Mundial, tras los éxitos de 1991, 1999 y 2015, lo que las confirma como el mejor equipo en la historia del fútbol de mujeres.

Este domingo pesó más la historia que la rebeldía de la escuadra naranja, y es que la nueva fuerza del fútbol europeo parece menguar cuando enfrente comparece el gigante estadounidense.

Los combinados de España, Francia, Inglaterra y Suecia prometieron discutir su supremacía entre los octavos y la final de este campeonato, pero salieron derrotados por las ya tetracampeonas del mundo. Rapinoe, presente en la anterior conquista en Canadá, se puso de nuevo al frente de la plantilla para reeditar el mayor éxito de su profesión.

Ella venció no solo una batalla futbolística a los restantes 23 equipos, sino también un pulso dialéctico a Donald Trump. No pisará la Casa Blanca, pero en su vuelta a Estados Unidos se sabrá heroína para muchos compatriotas suyos.

La capitana fue responsable además del primer gol en el partido decisiva. En los 61 minutos, a través de un penal sugerido por el VAR, dejó parada a la brillante arquera Sari van Veenendaal para el 1-0.

Hasta entonces pudo resistir el conjunto oranje, aunque la defensora del título había puesto todo su empeño para romper con anterioridad la igualdad. Lo mereció, especialmente, en el último tramo del primer tiempo.

Lavelle, Morgan y Samantha Mewis lo intentaron de todas las maneras: una volea, un cabezazo, un latigazo desde la frontal, pero Van Veenendaal intervino con seguridad o con fortuna. Unas veces, poniendo la mano a tiempo; otras, valiéndose del palo para salvar su arco.

La trayectoria goleadora del cuadro norteamericano en el certamen incrementa el mérito de Holanda, puesto que las pupilas de Jill Ellis habían podido adelantarse en sus seis compromisos previos antes del cuarto de hora. La vigente campeona de Europa resistió una hora en Lyon.

Después, se desplomó. La joven Rose Lavelle, llamada a extender el legado de Ali Krieger y Carli Lloyd más allá de esta cita, cerró el encuentro con un golazo desde el vértice del área a los 69 minutos.

En el Mundial del cambio para el fútbol femenino, algunas cosas se mantuvieron como estaban: la selección de Estados Unidos es dueña de la copa.

 

Suscríbete a El Día y recibe a diario la información más importante

* campos requeridos

 

 

Contenido relacionado

- {{similar.created}}

No hay contenido relacionado

Cargando ...

 

 

 

Radio elDía

 

 

 

 

Diario El Día

 

 

 

X