• Cerca de 50 personas asistieron al “Primer Encuentro Regional de Áreas Protegidas Privadas”, realizado en La Serena.
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La instancia pionera, a nivel nacional, reunió a diversas comunidades agrícolas, que están gestionando la protección y administración de sus territorios.

Cerca de 50 personas asistieron al “Primer Encuentro Regional de Áreas Protegidas Privadas”, con la finalidad de ser una instancia de diálogo, aprendizaje e intercambio de redes, entre los administradores de Áreas Protegidas, servicios públicos y organizaciones vinculadas con la conservación de la naturaleza. En la oportunidad, profesionales de la cartera de Medio Ambiente y del Servicio de Evaluación Ambiental, explicaron el procedimiento para declarar y administrar este tipo de área.

 

17% de resguardo de los ecosistemas terrestres es la meta a nivel nacional, donde hay regiones que ya cumplieron la meta.

 

LA IMPORTANCIA DE LA CONSERVACIÓN

El seremi del Medio Ambiente, Cristian Felmer, explicó que en la ocasión se planteó la creación de una red de Áreas Protegidas Privadas, entre las organizaciones de la Región de Coquimbo. 

“La idea es que las comunidades, que ya cuenten con una figura de conservación como Santuario de la Naturaleza, puedan compartir su experiencia con aquellas comunidades agrícolas que están iniciando el proceso, para así ser una red integrada de Áreas Protegidas Privadas en la Región”.

Las figuras de protección que se abordaron en el encuentro fueron Monumento Nacional en la categoría de Santuario de la Naturaleza y la de sitio RAMSAR, éste último como lugar de importancia internacional para la conservación de humedales y fauna asociada.

 

EL DESAFÍO ES AUMENTAR A UN 17% LA PROTECCIÓN DE ÁREAS

Para María Eliana Álvarez, integrante del Departamento de Áreas Protegidas del Ministerio de Medio Ambiente,  quien expuso sobre el proceso de declaración de Santuario de la Naturaleza, el desafío a nivel nacional será de aumentar a un 17% el resguardo de los ecosistemas terrestres, donde hay regiones que ya cumplieron la meta. No obstante, en el caso de la Región de Coquimbo,  existe una peculiaridad que no se da en otras regiones de la zona centro norte.

“La mayor superficie de Áreas Protegidas en esta región es privada y pertenecen, en su mayoría, a comunidades agrícolas.  Esta situación es muy particular e importante a la vez”. 

Por esta razón, dentro de las características para declarar un Área de Conservación, debe existir la voluntad de sus propietarios por querer resguardar este territorio y así evitar su deterioro. Además deberán definir los “Objetos de Conservación” o elementos, flora y fauna que sean importantes de proteger. Dicha declaración no afecta los derechos de propiedad privada, puesto que las regulaciones que asegurarán el mantenimiento de la biodiversidad del área, están establecidas por el Consejo de Monumentos Nacionales.

Por su parte, Hernán Latuz, profesional del Departamento de Planes, Normas y Riesgo Ambiental del Ministerio del Medio Ambiente, en su ponencia “Humedales de importancia Internacional (RAMSAR)”, comentó la importancia de la región como zona de descanso y reproducción  para las aves migratorias que viajan desde el hemisferio norte al sur. Para ello, el Ministerio está implementando una red de monitoreo de humedales costeros, que asocie la figura de protección con el estado de conservación del hábitat.

“La importancia de la red es saber en qué estado están (los humedales) y cuáles  son sus tendencias en el tiempo, si han ido empeorando o aumentando, para después vincular si estas figuras de protección mejoran a futuro su condición, debido a que están protegidos”, dijo.

 

LA IMPORTANCIA DE LAS ZONAS BUFFER

Otra particularidad de las Áreas Protegidas es que, en sus alrededores, poseen las llamadas Zonas Buffer, las cuales salvaguardan las especies que conviven dentro y fuera del territorio a conservar. En ese sentido, Cristian Celis, estudiante del Magíster de Ecología en Zonas Áridas de la Universidad de La Serena, exhibió un proyecto colaborativo basado en los principios de la ciencia ciudadana, que busca registrar la cantidad de fauna atropellada a nivel nacional. Se trata de una aplicación móvil que, a la fecha, ha registrado más de 700 especies siniestradas, principalmente zorros y lechuzas.

“Nosotros queremos saber cuáles son los factores del paisaje que influyen en que existan ciertos atropellos, para después usar esos datos y tratar de disminuirlos”.

Por otra parte, se abordó la Estrategia Regional de Biodiversidad, que busca implementar una metodología que identifique los ecosistemas más vulnerables de la región y que podrían estar en peligro de extinción.62-01

PROTEGER LAS AGUAS: UN DESAFÍO EN LA REGIÓN DE COQUIMBO

Finalmente este encuentro regional contempló una modalidad de trabajo en equipo, donde las comunidades intercambiaron sus inquietudes para ser atendidas por una profesional del Servicio de Evaluación Ambiental. Al respecto, Jandry Castillo de la comunidad agrícola de Punitaqui , señaló que la instancia les ayudó a generar redes entre los distintos actores claves que impulsaron la creación del Área Protegida.

“Dentro de las 22.000 hectáreas de Punitaqui que somos dueños, nuestra prioridad es la protección de las aguas. Estamos tratando de resguardar esta zona y sería importante, para nosotros, trabajar en conjunto con el Gobierno o alguna entidad público-privada especializada en el tema”, concluyó.

 

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