Una feria costumbrista, genio y figura de los diaguitas actuales, evidencia el paso del dinamismo y progreso para cientos de estudiosos, lugareños y visitantes  en la lonja ribereña. Cuando entre julio y agosto aparecían el circo”Ideal”con su tony Gambeta, el Teatro Móvil con sus representaciones de tragedias y más de algún cantante abriéndose paso en el arte escénico. Donde el titiritero “Caritas” solía entretener con el negro chimenea y sus aventuras. Ya vienen los patitos... 
El domingo (19-07-15) recién pasado en horas de la tarde culminanaron las actividades culturales fijadas para este año en la tierra de los diaguitas chilenos. Así, desde los años ochenta la veintena de familias lugareñas están participando efectivamente con sus costumbres y habilidades. Siempre hubo artistas en el pueblo. Pero...todos callados. “Raulito”, ayudante del herrero del pueblo don Humberto Huerta reciclaba lo imposible en las herramientas. La familia de Mario Altamor Rojas asombraba con la artesanía.  La mayoría en casa. 
Aunque, otras fiestas - “Las ramadas” de Humberto Ramos (Chuvinito), pampillas y procesiones- sacaban de las casas a tan moderados moradores; la Feria tal como se puede observar por estos días, sólo era un esbozo veraniego. Una travesura, tal vez. La sonajera de latas con molduras para vaciar el dulce de membrillo sólo era conocida por dos o tres personas. Otro tanto, las arroperas que desaparecían con la vendimia. La animación viene... 
Y, con el último tren cuyo pitazo por los algarrobales aún pena, llegaban “Los patitos” al frontis de la plaza pública. Entre la juventud, unos miraban en lentes que reproducían a manera de TV de pueblo chico y otros disparaban a los patitos que pasaban muy orondos sobre una cinta transportadora. ¡Había premios! Sentaron fama por contar con luz eléctrica propia. Finalmente, un par de reinas animan la vida cultural. Los hermanos Mahuad, Majul y otros coterráneos aportan sus esfuerzos para esta emprendedura: Feria Costumbrista. ¡Vale!

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