En las próximas elecciones municipales, aparte de poder elegir vía sufragio universal a alcaldes y concejales, se incluirá por primera vez en nuestra historia republicana la elección de gobernadores regionales, la que reemplazará, en parte, las funciones del intendente en cuanto a presidir el consejo regional y fiscalizar diversos organismos públicos relacionados con éste.

Dentro de las competencias de esta nueva autoridad se encontrará el velar por el desarrollo cultural, social y económico de la región, cooperando con los consejeros regionales en la aplicación de políticas públicas destinadas a la participación de la ciudadanía.

¿Qué tan importante es que ahora se elija democráticamente? La respuesta está en las personas, pues serán ellas mismas quienes incidirán en las decisiones a través del poder que transferirán a un representante que trabaje por sus intereses y -esperamos- no por los anhelos del gobierno de turno, que hemos visto, suelen ser centralistas.

Ahora surge otra duda, ¿cómo poder transformar esta representación en participación comunitaria efectiva? Básicamente, tensionando las limitaciones de la democracia restringida, construyendo una democracia radical, en donde los cargos políticos sean portavoces de las necesidades de las grandes mayorías de la región y ejecutores de las soluciones de estas problemáticas.

Una manera inmediata de poder realizar aquello es generando, de manera colectiva, un plan de desarrollo regional basado en las mismas preocupaciones de las personas tanto del Elqui, como del Limarí o el Choapa. Dentro de ellas se encuentran: drogas, delincuencia, salud, uso de suelo, pensiones y educación, según señaló la primera encuesta de la Universidad Católica del Norte.

Nuestras problemáticas no se solucionarán de forma verticalista. Hoy, debemos participar de manera activa en la propuesta, implementación y ejecución de todo plan que busque subsanar nuestras problemáticas y desarrollar de forma descentralizada a la Región de Coquimbo.

Ahora solo queda esperar, porque al menos Convergencia Social, el nuevo partido del Frente Amplio, ya se está preparando para disputar para gobernar.

Autor

Imagen de Juan Tirado Barrera
Profesor de Estado. Convergencia Social.

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