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Sename
La adolescente, que se encuentra cumpliendo sanción en un centro privativo de libertad del Sename, es la única a nivel país matriculada en una institución tradicional y estudiará en la región de Coquimbo.

Cuando Maite (18) rindió la PSU al interior del centro de justicia juvenil de Coquimbo, sabía que se había preparado para obtener un buen puntaje, pero nunca imaginó quedar seleccionada en una universidad tradicional, ni menos poder estudiar con gratuidad.

“Mis expectativas eran muy altas, tenía confianza y sabía que me iba a ir bien, pero jamás pensé que iba a quedar en la universidad. Estoy contenta, emocionada. Conocí el campus, supe cómo era matricularse, me pude dar cuenta que es algo muy distinto y me dan más ganas de ir a estudiar y que empiecen luego las clases, para darle con todo”, señala la joven que entró en lugar n°13 a la carrera de Ingeniería en Prevención de Riesgos, mención Medio Ambiente, en la Universidad Católica del Norte, campus Guayacán (Coquimbo).

"Estoy contenta, emocionada, ya quiero que comiencen las clases", indicó Maite.

El resultado obtenido por Maite no es fruto del azar, sino del trabajo realizado por el Centro de Educación Integral de Adultos (CEIA) Adolfo Pérez Esquivel, que funciona al interior del recinto para jóvenes que infringieron la ley, dependiente del Sename, en Las Compañías.

La escuela funciona gracias a la subvención del Ministerio de Educación y a los recursos aportados por el propio Servicio Nacional de Menores.  Al igual que cualquier establecimiento educacional, debe cumplir con la malla curricular obligatoria, así como con un completo equipo docente.

De este modo, se busca garantizar procesos educativos de calidad que contribuyan a su formación integral y que favorezcan su reinserción, una vez cumplida la sanción. En el caso de quienes rindieron la PSU, la preparación incluyó clases de preuniversitario, como explica la directora de la escuela, Karina Basaure: “Como equipo de escuela estamos muy contentos, siempre supimos que ella podía y creemos que es un ejemplo para los demás jóvenes, porque la escuela, con sus condiciones y el financiamiento que tiene, hace que sea posible que los adolescentes se proyecten en la universidad”, aseguró.

“Llegó a completar su enseñanza básica y cuando entró a enseñanza media, nos dimos cuenta que tenía las competencias para terminar luego su proceso académico", declaró la directora del centro educacional, Karina Basaure. 

Maite sólo había cursado hasta sexto básico cuando llegó al centro de justicia juvenil, en 2016. Una vez matriculada en la escuela pudo nivelar sus estudios, saliendo de cuarto medio con 18 años recién cumplidos.

“Llegó a completar su enseñanza básica y cuando entró a enseñanza media, nos dimos cuenta que tenía las competencias para terminar luego su proceso académico. Así que más orgullo todavía, porque sentimos que la formación que ella tiene se alcanzó en nuestro establecimiento educacional”, recalca la directora del CEIA Adolfo Pérez Esquivel.

La joven podrá estudiar con gratuidad, ya que desde el mismo centro la postularon a los diferentes beneficios estudiantiles existentes. “Maite estudia con gratuidad y es importante decir que ella, así como todos los jóvenes con los que trabajamos, han sido vulnerados en su derecho a la educación: no desertaron del sistema escolar, sino que fueron excluidos por sus escuelas. Entonces, hoy se resarce ese derecho vulnerado, partiendo por la beca de gratuidad”, agregó Karina Basaure.

“Desde donde estoy yo es un logro importante, porque si fuesen otras las circunstancias quizás no las habría aprovechado o ni siquiera hubiese dado la PSU. Entonces es algo emocionante e importante, por lo que agradezco a todas las personas que me han apoyado”, afirmó la adolescente oriunda de Coquimbo.

NO ES EL ÚNICO CASO

Maite no es la única que cumplirá su sueño de estudiar, a pesar de la privación de libertad. Álex (18), otro adolescente que se encuentra cumpliendo sanción en el centro de justicia juvenil de Las Compañías, cursará Mecánica Automotriz en Maquinaria Pesada en Inacap.

Para la directora del Sename Coquimbo, Verónica Zárate, ambos casos constituyen un precedente a nivel nacional. “Estoy orgullosa y feliz por el logro alcanzado por Maite y Álex, quienes gracias a su esfuerzo han llegado a la educación superior. Destaco especialmente a Maite y su ingreso a una universidad tradicional, ya que es un hito para nuestro servicio en la región; agradezco igualmente a los equipos profesionales del centro y al CEIA por el trabajo realizado”, finalizó la directora.

 

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